No encuentro las palabras exactas para describir esto.
Es como si de repente el mundo se pusiera en tu contra.
Lo único que te da la vida son problemas y más problemas.
Te sientes cobarde. No puedes enfrentarlo.
Lo único que deseas es esconderte y dejar que pase el tiempo.
Esperando así que las cosas se solucionen solas.
Pero hay que enfrentar una realidad que está ahí.
No te atreves, te sientes débil, solo, con no más refugios que tu escondite.
Y al final, lo único que consigues es perder la batalla y darle el gusto al enemigo.
R.



